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Alojamientos turísticos

Que lea tu casa en su idioma.

El viajero que llega de fuera decide en treinta segundos. Si tiene que traducir la página con el móvil, decide en otra.

La web del alojamiento se publica entera en español, inglés y catalán, con una dirección propia por idioma y declarando la equivalencia entre las tres, de modo que cada buscador enseña la versión que le toca a cada viajero.

Última revisión:

Traducir no es poner un banderita

El truco de meter un traductor automático en una esquina se nota, y se nota justo donde más duele: en la descripción de la casa, que es lo que decide la reserva. Un texto traducido a máquina suena raro, y lo raro en un alojamiento se lee como poco cuidado.

Cada idioma tiene su propia versión escrita, con su dirección propia. No es la misma página con un adorno encima: es la misma web contada tres veces.

Y para el buscador, tres páginas equivalentes

Cuando una web existe en varios idiomas hay que decirle al buscador que son la misma página en versiones distintas, y no contenido repetido. Eso se declara en el propio código de cada página y es lo que permite que a un viajero británico le salga la versión inglesa y no la española traducida a medias.

Qué se traduce y qué no

Se traduce todo lo que el viajero necesita para decidir y para llegar: la descripción, los servicios, las normas de la casa, cómo llegar, las condiciones y el formulario. Lo que no se traduce nunca son los nombres propios del pueblo, la calle o la fiesta local: quien busca «Sant Joan» busca eso, no «Saint John».

Contestar también en su idioma

De poco sirve una web en inglés si la respuesta al formulario llega en español. Las confirmaciones y los avisos automáticos van en el idioma en que se escribió, y eso se prepara una vez y funciona siempre.

Lo que hacemos nosotros

Va dentro del mantenimiento: no hay que pedirlo ni se factura aparte.

  • Tres versiones escritas Español, inglés y catalán, con el mismo contenido en las tres.
  • Una dirección por idioma Que se puede compartir y enlazar tal cual.
  • Equivalencia declarada Para que el buscador enseñe la versión que toca a cada viajero.
  • Selector visible Arriba, donde se busca, y sin banderas que confunden países con idiomas.
  • Formularios y avisos traducidos La confirmación llega en el idioma en el que se escribió.
  • Nombres propios respetados El pueblo, la calle y la fiesta se llaman como se llaman.

Y esto lo cambias tú con una frase

Escribes lo que quieres cambiar y nosotros lo publicamos.

Añade el francés, que vienen muchos

Idioma nuevo con su dirección propia y su contenido traducido.

Cambia la descripción de la casa

Cambiada en los tres idiomas a la vez, no solo en uno.

Pon las normas de la casa también en inglés

Traducidas y publicadas en la versión inglesa.

Preguntas frecuentes

¿Vale con un traductor automático?

Para salir del paso, tal vez. Para vender una casa, no: el texto que decide la reserva se escribe, no se traduce a máquina.

¿Puedo tener solo dos idiomas?

Claro. Se ponen los que tengan sentido para quien de verdad te visita, y se pueden añadir más después.

¿Google penaliza tener la web repetida en varios idiomas?

No, si se declara bien la equivalencia entre versiones. Precisamente para eso existe esa declaración.

¿Y si escribo yo las traducciones?

Perfecto, y suele salir mejor: nadie describe tu casa como tú. Nosotros las montamos y nos ocupamos de que no se descuadren.

De dónde sale esto

Cada cifra y cada norma que se citan arriba, con su enlace al texto oficial.

¿En qué idioma está hoy la descripción de tu casa?

Si solo en uno, estás dejando fuera a una parte de quien te busca. Se arregla escribiendo, no traduciendo.

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