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Despachos profesionales

Un correo del despacho, no de quien lo abrió.

En un despacho, la cuenta de correo guarda años de relación con clientes. Que sea de la empresa y no de una persona importa más de lo que parece.

El dominio se registra a nombre del despacho y las cuentas de correo se crean bajo él, de modo que el histórico de la relación con los clientes pertenece a la firma y el acceso se da y se retira cuando alguien entra o se marcha.

Última revisión:

El buzón es el archivo

En un despacho, el correo no es un canal: es donde vive buena parte del expediente. Instrucciones del cliente, documentos, conformidades, plazos acordados. Si esa cuenta pertenece a una persona en vez de a la firma, el día que esa persona se va, se va con ella una parte del archivo.

Con dominio propio y cuentas de la firma, el acceso lo da y lo quita el despacho. No es desconfianza: es que el artículo 32 del RGPD pide controlar quién accede a los datos personales, y en un despacho ese control es parte de la diligencia profesional.

La dirección también dice quién eres

Un despacho que escribe desde una dirección gratuita transmite provisionalidad justo cuando está pidiendo confianza. Con dominio propio, la dirección lleva el nombre de la firma y coincide con la web, con las tarjetas y con el pie de los escritos.

Que los correos lleguen

Un aviso de plazo que cae en la carpeta de spam es un problema serio en este oficio. Para evitarlo se publican en el dominio las tres marcas que los grandes proveedores de correo comprueban antes de decidir dónde entregar un mensaje. Se dejan configuradas el día que se publica la web.

Y las bajas, sin sobresaltos

Cuando alguien deja el despacho, su cuenta se conserva para la firma y se redirige a quien asume sus asuntos, o se cierra el acceso y se archiva. Eso, que suena a detalle, es lo que evita perder una conversación con un cliente en mitad de un expediente.

Esto mismo, contado en general: Dominio propio

Lo que hacemos nosotros

Va dentro del mantenimiento: no hay que pedirlo ni se factura aparte.

  • Dominio a nombre del despacho Con los datos de la firma, no de una persona.
  • Cuentas por profesional Y alias como info@ o administracion@ que llegan a quien toca.
  • Altas y bajas controladas Acceso dado y retirado el mismo día.
  • Que tus correos lleguen Las tres marcas del dominio, puestas desde el primer día.
  • Renovación vigilada Se renueva sola y te avisamos de cada vencimiento.
  • Traslado si te vas Código de autorización a la mano, sin discusión.

Y esto lo cambias tú con una frase

Escribes lo que quieres cambiar y nosotros lo publicamos.

Se incorpora un abogado nuevo

Cuenta creada, configurada y con acceso solo a lo que le toca.

Ha dejado el despacho la responsable de laboral

Acceso retirado y su correo redirigido a quien asume los asuntos.

Queremos una dirección solo para notificaciones

Creada y conectada a quien tenga que verla.

Preguntas frecuentes

¿Puedo seguir con mi correo personal?

Puedes, pero el correo del despacho debería ser del despacho. Se puede reenviar un tiempo mientras se hace el cambio.

¿Se pueden mandar documentos por correo?

Con cabeza y con las medidas adecuadas según lo que contengan. Para lo delicado conviene tener un canal preparado.

¿Cuántas cuentas necesito?

Una por persona y los alias funcionales que hagan falta. Los alias no suman buzones que atender.

¿De quién es el dominio?

Del despacho. Nosotros figuramos como contacto técnico, que es quien lo administra, no quien lo posee.

De dónde sale esto

Cada cifra y cada norma que se citan arriba, con su enlace al texto oficial.

¿A nombre de quién está el correo de tu despacho?

Si es de una persona, ahí hay un riesgo que no cuesta nada quitar. Lo ordenamos contigo.

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