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Bares y restaurantes

Alérgenos, cookies y letra pequeña, cada cosa en su sitio.

La información de alérgenos es obligatoria y la de cookies también. Se escriben una vez, se revisan cuando cambia la norma y dejan de dar miedo.

La web de un restaurante lleva la información de alérgenos que exige la normativa de información alimentaria, los tres textos legales escritos para ese local y un banner de cookies en el que rechazar cuesta lo mismo que aceptar.

Última revisión:

Los alérgenos: qué se pide exactamente

El Reglamento (UE) 1169/2011 obliga a informar de la presencia de las sustancias que causan alergias e intolerancias, y el Real Decreto 126/2015 concreta cómo se hace cuando la comida se sirve sin envasar, que es lo que pasa en tu comedor.

En la práctica, la información tiene que estar disponible y ser fácil de encontrar antes de que el cliente decida. Que viaje junto a cada plato en la carta digital resuelve esa parte y evita el «déjame que pregunte en cocina» a mitad del servicio.

Las cookies, que en una web de restaurante son pocas

La mayoría de webs de hostelería solo necesitan lo estrictamente necesario, y entonces no hace falta pedir consentimiento. La cosa cambia en cuanto se mete una analítica, un mapa incrustado o un vídeo. Ahí sí, y con las condiciones que fija la guía de cookies de la AEPD de mayo de 2024: consentimiento previo, informado y con la opción de rechazar tan a mano como la de aceptar.

Los datos de las reservas

Una reserva trae nombre, teléfono y a veces una alergia declarada. Lo primero es un tratamiento de datos normal, con base en atender la petición del cliente. Lo segundo es información de salud, y el RGPD la trata como categoría especial: se puede pedir, con su explicación y para eso, y no se guarda para siempre.

Lo que esto no es

Esto ordena lo que hace la web. No sustituye a tu plan de autocontrol, ni a la formación en manipulación de alimentos, ni a las inspecciones de sanidad. Si alguien te vende un pack que dice cubrirlo todo con una plantilla, desconfía: son cosas distintas y las lleva gente distinta.

Esto mismo, contado en general: RGPD y cookies

Lo que hacemos nosotros

Va dentro del mantenimiento: no hay que pedirlo ni se factura aparte.

  • Alérgenos en la carta digital Marcados plato a plato, donde el cliente decide.
  • Aviso legal con tus datos Los reales del titular del local, no una plantilla con huecos.
  • Política de privacidad Qué pides en la reserva, para qué y cuánto lo guardas.
  • Banner de cookies como toca Rechazar cuesta lo mismo que aceptar, y se puede cambiar de idea.
  • Formularios con su casilla Consentimiento expreso y enlace a la política, sin casillas premarcadas.
  • Revisión cuando cambia la norma Sin que tengas que enterarte tú de que ha cambiado.

Y esto lo cambias tú con una frase

Escribes lo que quieres cambiar y nosotros lo publicamos.

Añade el aviso de que la cocina manipula frutos secos

Puesto en la carta digital y en la cabecera de los alérgenos.

Hemos cambiado de titular del local

Cambiado en el aviso legal, en el pie y en los datos de la web.

Vamos a poner un mapa de cómo llegar

Puesto, y el banner de cookies ajustado a lo que eso carga.

Preguntas frecuentes

¿Basta con poner los alérgenos en la web?

La información tiene que estar disponible y ser fácil de encontrar antes de decidir. La carta digital lo cumple bien, y conviene que el personal sepa dar la misma información en la mesa, porque no todo el mundo entra en la web.

¿Necesito banner de cookies?

Solo si tu web carga algo que no sea estrictamente necesario: una analítica, un mapa o un vídeo. Si no, se explica en la política y no hace falta pedir permiso.

¿Puedo guardar los teléfonos de quien ha reservado?

Para gestionar la reserva, sí. Para mandar promociones, hace falta pedirlo aparte y permitir darse de baja.

¿Y si tengo carta de papel solamente?

La obligación de informar de los alérgenos es la misma. Cambia cómo se hace, no si hay que hacerlo.

¿Tu web dice los alérgenos de cada plato?

Si están en una carpeta detrás de la barra, es hora de subirlos donde se decide. Lo montamos contigo.

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