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Bares y restaurantes

Los encargos, por donde ya te escriben.

Un botón en la carta y en la web abre la conversación contigo con el pedido ya empezado. Sin aplicaciones, sin comisiones y sin enseñar a nadie a usar nada.

El botón de WhatsApp del restaurante abre una conversación con el número del local y con el mensaje ya empezado según la página desde la que se pulsa —la carta, los grupos, el menú del día—, sin aplicaciones intermedias ni comisión por pedido.

Última revisión:

El encargo del barrio no necesita una plataforma

Para las cinco raciones que se lleva la vecina del tercero, montar una tienda con carrito, pasarela de pago y comisión por pedido es matar moscas a cañonazos. Ese cliente quiere escribir cuatro líneas y pasar a recogerlo. Y ya tiene abierta la aplicación donde quiere escribirlas.

El botón de WhatsApp cubre exactamente eso: encargos para llevar, mesas grandes, la pregunta de si hay cocina a las cinco. Lo que no cubre es un reparto con cien pedidos a la hora, y ahí sí toca hablar de otra cosa.

El mensaje ya escrito, según de dónde venga

WhatsApp permite abrir la conversación con un texto puesto mediante sus enlaces de «clic para chatear». Desde la carta, el mensaje empieza hablando de un encargo; desde la página de grupos, empieza diciendo cuántos son y qué día. Tú abres el móvil y ya sabes de qué te hablan sin preguntar nada.

Un horario que se dice

Un botón de WhatsApp en un sitio donde nadie contesta hasta el día siguiente es peor que no tenerlo. Al lado del botón va tu horario de atención, y para lo de fuera de hora queda el formulario, que promete respuesta y la cumple.

El número de quien te escribe

Es un dato personal y sirve para atender ese encargo, no para montar una lista de difusión con las ofertas del jueves. Si quieres mandar promociones, hay que pedirlo aparte y poder decir que no. Además, las cuentas de empresa tienen sus propias reglas en la política de mensajería de WhatsApp Business, y una es que no se escribe primero a quien no te ha escrito.

Esto mismo, contado en general: Botón de WhatsApp

Lo que hacemos nosotros

Va dentro del mantenimiento: no hay que pedirlo ni se factura aparte.

  • Botón en la web y en la carta Donde surge la duda, que es mirando los platos.
  • Mensaje ya empezado Distinto según la página: encargo, grupo grande o menú del día.
  • Horario de atención a la vista Para que nadie espere respuesta a las dos de la madrugada.
  • Número solo del local Nunca se publica un móvil personal sin que lo decidas tú.
  • Alternativa para quien no lo usa Teléfono y formulario visibles, que no todo el mundo escribe.
  • Aviso de privacidad Qué haces con ese número, dicho en dos líneas y donde toca.

Y esto lo cambias tú con una frase

Escribes lo que quieres cambiar y nosotros lo publicamos.

Pon el WhatsApp también en la página de la carta

Puesto, con el mensaje empezado hablando de encargos.

Cambia el número: ahora atiende el del local

Cambiado en el botón, en el pie y en la ficha de Google.

Quita el WhatsApp los lunes, que cerramos

Escondido los lunes y de vuelta el martes, sin que tengas que acordarte.

Preguntas frecuentes

¿Necesito WhatsApp Business?

No es obligatorio, pero ayuda: separa el número del local del personal y permite poner horario, respuestas rápidas y un catálogo. Si atiendes desde tu móvil de siempre, acabarás queriéndolo.

¿Sirve para cobrar los pedidos?

No es una tienda: sirve para acordar el pedido y la hora de recogida. El cobro es en el local, como toda la vida, salvo que montemos una tienda de verdad, que ya es otra conversación.

¿Puedo saber desde qué página me escriben?

Sí, porque el mensaje llega ya empezado con una frase distinta según la página. Se ve en la primera línea.

¿Y en las horas de servicio, quién contesta?

Esa es la pregunta buena, y conviene contestarla antes de poner el botón. Si en pleno servicio no hay nadie, se pone el horario y se deja el formulario para lo demás.

De dónde sale esto

Cada cifra y cada norma que se citan arriba, con su enlace al texto oficial.

¿Cuántos encargos se pierden por no saber cómo pedirlos?

Los que dan pereza. Un botón bien puesto los convierte en conversaciones, y las conversaciones en mesas.

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